Eleazar Rivera, escritor y poeta salvadoreño

Lunes, 8 de Febrero de 2010 Francisco Diaz

Eleazar Rivera, escritor y poeta salvadoreño

Foto: Contrahombre

Juan Eliazar Rivera Potrillo. Escritor y poeta salvadoreño, nacido en la ciudad de Santo Domingo, departamento de San Vicente el 20 de agosto de 1976. Desde muy joven se ha integrado a diversos talleres literarios en su país entre los que se destacan el Taller de Letras TALEGA, y es graduado de licenciatura de letras en la Universidad de El Salvador.

Su obra se caracteriza por su dualidad entre la realidad y la mitología, donde estos personajes mitológicos son amos y dueños de un destino injusto y desdichado. Allí abundan centauros, dioses, sirenas y unicornios ridiéndole cuentas a una humanidad culpable de su dolor y de su desgracia.

El autor lucha contra estos seres a través de sus palabras y sus anhelos, no se deja seducir por el facilismo y recurre constantemente a la belleza lírica que rodean sus versos, palabras contagiosas, seguras y vigorosas; que se unifican con la conducta humana y hacen visibles sus ideales de defender su arte y sus pensamientos.

En su corta carrera literaria ha lanzado tres poemarios: Escombros (2003), Crepitaciones (2006) y Ciudad del Contrahombre & Noctambulario (2008). También sus escritos están reseñados en diversas antologías entre las que figuran: 500 Años de Prosa y Verso (Brasil, 2000) y Los Ángeles También Cantan (Perú, 2006).

Su trabajo ha sido reconocido en diversos juegos florales de su país, pero las que han tenido mayor impacto en su carrera han sido: Premio Centroamericano de Poesía Pablo Neruda (Costa Rica, 2004) y Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (España, 2007). Ha sido partícipe del Festival Internacional de Poesía en Granada, Nicaragua y el de El Salvador.

Actualmente se desempeña como profesor de literatura y maneja un blog dedicado 100% a literatura titulado Contrahombre, donde difunde otros poetas salvadoreños a través de su vida y sus obras. Por ahora los dejo con un poema de Eleazar Rivera y los enlaces para conocer más de su trabajo literario.

¿Cuáles son tus influencias literarias?

Las influencias literarias que he tenido son muchas, dentro de los escritores universales puedo mencionar a César Vallejo, Pablo Neruda, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Lezama Lima, Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, Carlos Martínez Rivas entre otros. Y en el ámbito Salvadoreño necesariamente se encuentran Roberto Armijo, Alfonso Kijadurias.

¿En qué te inspiras a la hora de escribir poemas?

Generalmente cuando escribo es porque algo muy fuerte me ha pasado o he visto algo que me ha impactado. Por ejemplo, la muerte de un ser querido u otra cosa que sea muy fuerte.

De los tres poemarios escritos, ¿Qué obra literaria tuya ha marcado en definitiva tu carrera hasta ahora?

Creo que el libro más reciente “Ciudad del Contrahombre y Noctambulario”, me ha marcado porque con él cerré una etapa de mi vida.

¿Consideras que tus poemas presagian el fin del mundo? ¿Por qué?

No creo que presagien el fin del mundo. Lo que sí he hecho es referirme al conflicto armado que vivió El Salvador durante 12 años en la década del Ochenta al Noventa del siglo pasado.

¿Cómo analizas el panorama de la literatura salvadoreña?

Está existiendo una reconciliación de los escritores mayores con los jóvenes que hasta hace unos diez años no se había dado. Esto ha hecho que la calidad de la obra que actualmente se produce en el país se eleve. Además, la organización de festivales, encuentros, etc. ha hecho que los jóvenes puedan aprender de los escritores que llegan y puedan salir del país para representarlo dignamente.

Definitivamente, creo que estamos en un momento histórico muy importante de la literatura salvadoreña y por ello, debemos esperar más sorpresas como la de Jorgelina Cerritos hace un par de semanas al ganar el Premio Casa de Las Américas.

¿Te gusta escribir poemas en papel o en computadora? ¿Por qué?

Me gusta más escribir en cuaderno. Creo que tiene más esa magia de tomar el lápiz y borrar y tachar y corregir.

¿Qué sentiste en la cabeza cuando recibiste el premio de poesía Pablo Neruda en Costa Rica y el premio de poesía joven La Garúa en España?

Creo que los dos premios me evocaron sensaciones bastante diferentes. Primero, con el Pablo Neruda, me cayó de golpe y además, no lo estaba esperando. Según las bases el tiempo para fallar el premio había pasado y me había hecho a la idea que no había ganado. Así que me sorprendió la llamada para avisarme que había ganado.

Con el Premio “La Garúa” sabía que era finalista y ello me hizo estar un tanto pendiente. Y claro, no me tomó por sorpresa.

¿Qué consejos les das a los noveles profesores de literatura en la enseñanza de la poesía?

Hay que hacer que los niños y niñas desarrollen el gusto por la poesía para que lleguen a amarla.

¿Cuéntame brevemente en qué consiste tu trabajo en el blog “Contrahombre”?

En primera instancia el blog nació para autopublicarme. Sin embargo, me dí cuenta que bien podía publicar ensayo, poesía, comentarios, narrativa, etiquetas, etc. de mi autoría o de otros escritores y escritoras cuya obra tuviera un mínimo de calidad sin distinción de nacionalidad o sexo. Aunque debo aclarar que he publicado mucho a escritores salvadoreños para que nuestra literatura sea conocida aunque sea en la Web porque a veces es difícil tener un libro impreso.

¿Cuándo el público podrá apreciar tu nueva obra literaria? ¿Qué título tendrá? ¿Cómo lo distribuirá?

En estos momentos hay un libro de poesía cuyo nombre es “El Sabor de la Sal” que el año pasado obtuvo el Primer Lugar en los Juegos Florales de Santa Rosa de Copán en Honduras, que espero aparezca pronto.

¿Qué escritores o poetas salvadoreños, nos recomendarías a los lectores de La Semifusa?

Jorge Galán, Alfonso Fajardo, Claudia Hernández, Roxana Méndez, Carlos Clara, Osvaldo Hernández, etc.

ESCOMBROS

Por: Eleazar Rivera

Heme aquí con la simple pretensión del aire.  En el pecho de una voz sin carne.  En la explosión de un juego sin palabras.  En la ebriedad mágica de un paisaje.  Camino del ritual sin sombra.  Crepúsculo milenario de un naufragio.  Paraje de la última estación de un poeta.   Heme aquí con los faroles del desenfado.  Con el desdén de auroras y volcanes.  Con la luz suspirando en cada beso.  Con los cuervos de universos apagados.

Todo es efímero.  Efímero el mar, la colmena y el cántaro.  Efímera la hebra de árboles sin pájaros.  Efímera la vela y la noche.  Efímero el cometa y el hangar de las plumas rotas.  Efímero el humo y el libro de las palabras asesinas.  Efímero el aliento y el suspiro.  Todo es efímero frente a la risa cobarde de la muerte.

No más vestidos con barrotes.  No más cadenas sin memoria iluminada.  No más signos para códices sin sangre.  No más vendimia.  No más sortilegio de palabras muertas.

Heme aquí, con la perra que lame mis heridas.  Astro sin el eco de párpados alados.  Cordero sin su hostia.  Heme aquí, en el navío descalzo de un profeta.  En la penumbra de un violín sin alas.  En el infinito de una imagen tenebrosa.  Con la cotidiana miseria de embotellar sonrisas.

Fuente: Arte Poética

Categories: Literatura Tags: , ,
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.