Solange Rodríguez Pappe, escritora ecuatoriana
(Foto: Blogger). Escritora ecuatoriana, nacida en Guayaquil el 23 de noviembre de 1976. Es licenciada en comunicación social de la Universidad Católica de su ciudad de origen, al graduarse con un estudio de investigación relacionado con las historia del microrelato en Ecuador. Actualmente se desempeña como escritora, guionista, profesora universitaria en el campo de la comunicación y de la literatura, y crítica literaria.
Sus escritos se caracterizan por ser coherentes y breves con desbordante melancolía, frases contundentes revestidas con lenguaje épico y fresco a la vez. La cotidianidad es su fuente de inspiración desde un encuentro fortuito en la calle hasta un momento íntimo de pareja. Son prosas que te capturan, te amarran y te condenan al deleite de cada palabra, hacia la búsqueda de un momento alegre y placentero.
Según Dina Bellrham, la obra de Solange -es una obra muy fresca y original. Me gusta leer sus cuentos, pasar por sus creaciones, te dejan siempre con ganas de más-.
Hasta la fecha ha publicado tres cuentos: Tinta Sangre (2000), cinco años más tarde publicó Dracofilia (2005) y su más reciente obra se titula El Lugar de las Apariciones (2007), obra que alcanzó el primer lugar en el Concurso Hispanoamericano de Microrrelato Escrito en las Estrellas, organizado por el portal web Yo Mujer. Ha sido reseñada en varias antologías: Cielo de Relámpagos y Asamblea Portátil.
Actualmente es miembro activa del grupo literario Buseta de Papel. En agosto de 2008 fue invitada a un encuentro literario denominado II Festival de la Palabra, celebrado en la ciudad de Armenia (Colombia). Por ahora está preparando su cuarto libro y en búsqueda de una editorial para su difusión. Los dejo con un fragmento de su último libro El Lugar de las Apariciones, para que aprecien su calidad literaria.
Hay tiempos blancos y tiempos rojos. El tiempo blanco es bueno y breve. Ella tiene la impresión de que antes era una palabra mucho más larga, pero se le ha olvidado cómo decirla. En el tiempo claro, ella hace cosas que le gustan, como alimentar al pájaro, por ejemplo. A veces incluso oye su trino, y el tiempo blanco se llena de densidad como si aparte de recordar en círculos existiera una línea prolongada de acciones desde abrir la jaula hasta poner alpiste sobre su mano, y así sentir las leves patas del animal al rozarle sus dedos. Ella también lo llama tiempo de canario.
El tiempo de canario a veces dura mucha luz y también mucha oscuridad, pero para ella esas percepciones son vagas. En los tiempos blancos a veces canta o silba. La música le vibra en la garganta y le provoca estremecimientos eróticos. Cuando los tiempos blancos son extraordinariamente benignos, ella puede incluso tomar objetos con sus manos, mover la lengua, llorar y hasta bajar libros de la estantería aunque estos luzcan como si hubieran sido empastados con páginas sin símbolos, como si en ellos jamás hubieran constado palabras legibles. Ve formas encadenadas sobre el papel que no le transmiten ninguna idea.
En el tiempo blanco los colores se diluyen. Las intenciones y los deseos también le son confusos al igual que las formas, como los sonidos, como los ciclos. No tiene memoria en el tiempo blanco o al menos así le parece. Carece de ambición o anhelos. Ella es en el sentido en que sabe que vive para sí misma. Ella existe: eso es todo.

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