Wonderful Witches, siete poetas brasileñas (1973-1984), por Sergio Ernesto Ríos
Palabras más o menos, en la canción Wonderful witches de Thurston Moore -profeta legítimo de la generación pasada y aún vocalista de Sonic Youth- se escucha: “No soy superticioso/ pero seguramente estoy perdiendo la razón/ conocí a estas brujas maravillosas/ que parecen capturar el tiempo”. Toda hechicería, toda posesión, todo arte de bruja es necesariamente el aprisionar, invadir, rendir el tiempo, esa otra marca de la realidad. Esto viene a propósito del mantra desenfadado de Angélica Freitas que aparece en un poema de esta muestra: “casi todo aprendí /oyendo las canciones del radio”. Freitas es una de las poetas más destacadas y signo claro de esa dicción particular que si bien no caracteriza una generación (ni regional ni cromosómica) ya forma parte de su sello característico: humor, ironía y una tirante relación con lo que huele a Cultura Oficial, a Alta Cultura. En estas siete poetas hay registros diversos. Marília Garcia es dueña de momentos enigmáticos, es capaz de hacer que los versos más simples estén más cerca de lo que aparentan. Juliana Krapp va al sonido (ese otro significado ensordecedor y violento) y las aliteraciones. Camila do Valle se erige en el humor y en la tragedia de la (meta) poesía. Diana de Hollanda encara un escenario dramático para el poema, se trata de un atisbo duro, cruel, carnicero acerca del famosísimo Amor. Hay en Laura Erber una intuición, ligera y sugestiva, que vuelve agradables sus poemas, poemas que semejan paisajes bien iluminados, al contrario de la poesía de Micheliny Verunschk que en un crisol sombrío mezcla recuerdos y deseos. Nada más que agregar. Son siete poetas recientes. Y saben “capturar el tiempo”.
1.- Juliana Krapp
(Rio de Janeiro, 1980)
propiedad
como artificios tenemos apenas las asperezas
la corpulencia admisible en mechas desfiguradas
o los 28 días necesarios
para que se cure
el concreto
cargamos
en las extremidades fisuras
irreparables
y, en los ojos,
el color estrafalario de los mataderos
incluso así
los rápidos
las sirenas los personajes
están a su disposición
y aún ese aguacero
donde lo entreabierto es una dulzura
de tan profundo
***
2.-Marília Garcia
(Rio de Janeiro, 1979)
Svetlana
en la víspera de su partida
a ny, emmanuel hocquard mecanografea
un poema de george oppen
en su máquina de escribir
underwood n.3. es como svetlana queriendo regresar
a barcelona aquí no me quedo
ni un día más decía en el café
con nombre griego que
le hacía falta ver las cosas
invisibles de aquella ciudad y su marido
a contramano cargando
en brazos al niño sin lengua,
intentando alcanzar lo que
aparecía del otro lado del mar
si alguien aún vendría
para ayudarlos
en esta época
del año la tormenta no acostumbra
demorar (el poema era en inglés)
y tenían miedo de perderse,
ella decía, por eso la distancia,
el ritmo del escalón al seguir
cortado, por eso
el modo de andar y
el zigzag del avión siempre que salían juntos.
tenían miedo y todos los días hacía
algo para evitar. después quería
encontrarlo en la calle,
perdido, como un accidente:
cruza una esquina y ve. terminó
la llamada en la hora
precisa, la voz cortada otra
vez antes de seguir
por las ramblas.
***
3.-Angélica Freitas
(Pelotas, 1973)
r.c.
los grandes coleccionistas de mantras personales no sabrán la mitad/ de lo
que aprendí en las canciones/ es verdad/ ni sabrán/ describir con tanta
precisión/ aquella ventana de la burbuja de jabón/ mi bien yo leí la barsa/ yo leí la
britannica/ y cuando sobró tiempo oí/la sinfónica/ yo crecí/ sobreviví/
el retrete de cerca/ muchas veces vi/ pero la verdad es que/ casi todo
aprendí/ oyendo las canciones del radio/ las canciones del radio/ cuando mi
bien ni/ la verdadera mayonesa/ me pueda salvar/ tu sabes dónde encontrarme/
y si no hay luz/ en un rinconcito de mi cuarto/ yo estaré/ con
un panasonic cuatro pilas AAA/ oyendo las canciones del radio
***
4.-Camila do Valle
(Leopoldina, 1973)
Misión diplomática en China (pianíssimo)
¿Dónde posar la palabra?
Como si la pluma fuese la agarradera de una taza
de porcelana rara que yo sostuviera
con todo cuidado
en el aire.
Del aire al platito, podemos o no,
darle en la madre a la Dinastía Ming.
Delicadamente.
***
5.-Diana de Hollanda
(Rio de Janeiro, 1984)
¿no era mejor que nos escupiéramos
de una vez? ¿que antes cogiéramos
después nos acuchilláramos hasta que
imploráramos para que cogiéramos
de nuevo? que el círculo vicioso cobrara
esa forma más honesta.
que se alternaran, de vez en cuando,
los que cabalgan, los asesinados.
o que no se alternaran, sería más fácil.
aún así, era mejor que
nos escupiéramos y cogiéramos de una vez.
o que solo cogiéramos.
***
6.-Laura Erber
(Rio de Janeiro, 1979)
Poema con fondo de Francesca Woodman
Y mis ojos que llegan con retraso entienden que te gustaba
Estar desnuda y ausente
Y que cuando se hizo la muerta debió haber sido también
Por el placer de arrodillarse con hongos entre los muslos
¿Esos ramos de senos nunca estarán maduros?
Las cosas incandescentes de repente quedan frías
Delante de la escrupulosa indiferencia de tus ojos
Es que los ángeles son terriblemente tiernos
Y solitos
Nunca tienen poso
Reposo
Saudade
Muerte
***
7.-Micheliny Verunschk
(Recife, 1973)
Memoria
Mi padre
poseía una de las alas
muy negra
y de él heredé
estas estrellas en la testa
y esta noche excesiva.
De mi madre
recuerdo apenas
clarines y agua
y que cantaba
canciones de enero.
Las piedras blancas
del ajedrez
se deslizan suaves
sobre el ala muy negra
que fue de mi padre
y este es todo el recuerdo
que tengo de la patria.

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