Inicio » Artes Plásticas » Residual: proyecto artístico por la sustentabilidad ambiental

Residual: proyecto artístico por la sustentabilidad ambiental

julio 15, 2010 Aurelio Meza
Compartir
Residual: proyecto artístico por la sustentabilidad ambiental

Foto: Residual

 

Desde el mes pasado se inauguraron las instalaciones, performances y cursos que conforman Residual. Intervenciones artísticas en la ciudad, efectuado por varios artistas en la ciudad de México con el fin de crear conciencia sobre el problema de los desechos y su manejo. Cinco artistas europeos (Tue Greenfort de Dinamarca, Thomas Stricker de Suiza, Heike Mutter, Ulrich Genth y Pia Lanziger de Alemania), junto con cuatro mexicanos (Raúl Cárdenas “Torolab” de Mazatlán, Eduardo Abaroa, Minerva Cuevas y Claudia Fernández del DF) están llevando a cabo ahora mismo proyectos que buscan un impacto sobre  comunidades locales, desde talleres para la fabricación de composta hasta esculturas efímeras hechas con los armazones de puestos ambulantes.  

Tenía más expectativas por la instalación de Torolab que por la de los artistas que residen en el centro; se trata de un artista plástico radicado en Tijuana y San Francisco que estuvo involucrado en algún momento con las andanzas del colectivo de música electrónica Nortec, y cuyo “Sistema Evolutivo de Binomios” (collages de fotografías de edificios de San Diego y Tijuana que crean nuevos cuerpos arquitectónicos que, sin embargo, nos remiten a algo ya visto) fue comparado por el etnomusicólogo Alejandro Madrid  con las mezclas sonoras que Nortec hizo de ritmos de música norteña mexicana  con electrónica, en su ensayo Nortec Rifa! Electronic Dance Music from Tijuana to the World (Oxford University Press, 2008). Pese a mi entusiasmo, y a que los planos de la instalación resultaban muy llamativos, el resultado concreto me decepcionó bastante. El “Instituto de la basura” de Torolab es una oficina realizada con empaques de tetra-pack y materiales de embalaje y transporte que se utilizan para el transporte de piezas artísticas. Entiendo el mensaje: con sólo los residuos del arte se puede generar un espacio de concientización sobre los propios desechos artísticos; incluso se exhibía una animación en la que una bolsa de plástico se une a una nube de basura que revolotea por el cielo sólo para volver al suelo, pero el exceso de iluminación en el lugar asignado (la terraza del Museo del Estanquillo, en el Centro Histórico) impedía una buena apreciación del video. Este “instituto” se presenta como un centro de discusión para conocer a otras personas interesadas en la solución de los problemas ambientales que enfrentamos en las grandes ciudades. Cuando asistí no vi a nadie discutiendo en las mesas, aunque deposito mis esperanzas en la base de datos que, se supone, será trashumante: la “Embajada de la basura.” Si este proyecto se sigue desarrollando a largo plazo, la “Embajada de la basura” será un sitio de acceso a información relevante y actualizada sobre investigadores, activistas y ciudadanos que buscan un intercambio de opiniones de nuestros hábitos de consumo y de desecho.  

Me parece que otros proyectos tendrán un impacto más visible o inmediato. En el caso de Stricker, se convocará a veinte familias de una unidad habitacional en Tlatelolco para la fabricación de composta y la recuperación de jardines y suelos, mientras que Fernández puso en marcha un prototipo de campaña para la sensibilización de habitantes de la histórica Santa María la Ribera (considerada la primera colonia moderna en México, hoy en decadencia), así como la conformación de un centro de acopio. El duo formado por Genth y Mutter busca colocar un puesto que provea a  puestos de comida callejeros de cubiertos y platos biodegradables para demostrar que, sin cambiar los hábitos alimienticios o los productos, se puede reducir el impacto ecológico en la zona. Eduardo Abaroa presentó un “festival de la basura”, donde  carros alegóricos y figuras hechas con botellas de plástico pasearon por el Zócalo, mientras que Minerva Cuevas, en conjunto con el Departamento de Edafología del Instituto de Geología y el Departamento de Bioquímica de la UNAM constituyó la instalación “Biotech,” un espacio de observación de la vida microscópica que se desarrolla en los basureros y rellenos sanitarios urbanos.  

Como se podrá apreciar, el objetivo principal de esta serie de proyectos es la penetración del arte en los espacios más inmediatos de la conciencia social. Desde luego surgen inmediatamente  preguntas sobre la funcionalidad del arte y, sobre todo, si las producciones artísticas con mensaje social pueden ser consideradas “arte puro”.  Creo que esa discusión está superada. El arte es esencialmente una manifestación individual con repercusiones sociales, y me parece que la efectividad de Residual será puesta a prueba cuando se revisen los resultados a largo plazo. Si los proyectos dejan huella en los vecinos, asistentes y partipantes , podremos decir que el arte ha tenido una utilidad más allá de la complacencia estética. Tendremos que dar un recuento de las clausuras de los diversos proyectos para dar una opinión más detallada. Por lo mientras, los invitamos a conocer la página oficial de Residual, que por cierto se actualiza con frecuencia: http://www.residual.com.mx/.

Escrito por: Aurelio Meza
Nació en la ciudad de México en 1985 y actualmente vive en Tijuana. Ha publicado los poemarios "Sakura" (en "Paraíso en llamas", México, ed. Literal, 2008) y "La droga" (México, ed. Red de los poetas salvajes, 2010), así como el libro de ensayos "Shuffle. Poesía sonora" (México, ed. Tierra Adentro, 2011).
Correo Electrónico
Categories: Artes Plásticas Tags:
  1. Sin comentarios aún.